El tratamiento comienza con un diagnóstico. Conoce las opciones de atención para tu salud venosa.
Más de 30 años de experiencia nos han orientado hacia opciones menos agresivas. Pueden valorarse en personas de distintas edades y también cuando hay diabetes o hipertensión, si estas enfermedades están controladas.
Tratamiento 01
Escleroterapia
Aplicación de un medicamento en la vena afectada. Puede realizarse con apoyo de ultrasonido, según el caso.
Es la técnica que más utilizamos. Consiste en aplicar un medicamento dentro de la vena enferma, con microinyecciones de agujas muy pequeñas y anestesia en pomada previa. Puede ser simple o ecoguiada, desde las venas más pequeñas hasta venas de mediana o gran dilatación. Una valoración define qué venas tratar, cuántas sesiones hacen falta y los cuidados. Después se coloca un vendaje y la persona puede retomar su vida habitual sin necesidad de medicamentos, dieta ni reposo.
Una alternativa que utiliza energía láser para tratar determinadas venas, de acuerdo con la valoración médica.
Lo utilizamos ocasionalmente, para várices muy finas o venas muy dilatadas, cuando la indicación es precisa. El tipo de vena, su ubicación y las características de tu piel ayudan a elegir la técnica. Tu médico te explicará cómo se realiza y qué cuidados debes seguir.
Tratamiento que utiliza energía térmica para cerrar venas seleccionadas con alteraciones del flujo sanguíneo.
Tiene indicaciones precisas y lo utilizamos ocasionalmente como complemento de la escleroterapia. La exploración y los estudios permiten saber si es una opción adecuada.
Evaluación de heridas asociadas a enfermedad venosa, tratamiento de las venas y cuidados de la piel.
El tratamiento consiste en atender las várices que alimentan la úlcera. Contamos con un sistema de vendaje propio, TOTALVEND: una venda inelástica o de corto estiramiento para úlceras rebeldes, con el fin de evitar curaciones dolorosas, favorecer la cicatrización y permitir que la persona se reintegre a su vida diaria y a su trabajo. El seguimiento permite valorar la evolución de la herida y ajustar los cuidados.
Tu médico te explicará los beneficios, posibles riesgos y cuidados de cada procedimiento. La recuperación y los resultados varían; pueden necesitarse varias sesiones.